Este ejemplo mantiene exactos ambos operandos de principio a fin. Los denominadores 2 y 4 describen tamaños de parte distintos, por lo que todavía no se pueden combinar los numeradores. Cuatro es el mínimo común múltiplo y se convierte en denominador compartido. Reescribir 1/2 como 2/4 conserva su valor, mientras que 3/4 ya usa cuartos. La suma produce 5/4. Esa fracción impropia reducida es mayor que uno y puede mostrarse como 1 1/4 o como el decimal finito 1,25 sin cambiar de valor.
Reescribe 1/2 como un número equivalente de cuartos
El mínimo común múltiplo de 2 y 4 es 4. Para convertir medios en cuartos, multiplica ambas partes de 1/2 por 2: (1 × 2)/(2 × 2) = 2/4. Multiplicar por 2/2 equivale a multiplicar por uno, así que el valor racional no cambia. La operación es ahora 2/4 + 3/4. Ambos numeradores cuentan la misma unidad de tamaño cuarto, condición exacta para sumar. No se ha introducido ninguna aproximación decimal.
Suma los numeradores y comprueba la reducción
Combina la cantidad de cuartos conservando su unidad: (2 + 3)/4 = 5/4. El máximo común divisor de 5 y 4 es 1, así que ningún entero no trivial divide ambas partes y 5/4 ya está en términos mínimos. Sumar los denominadores daría 5/8, menor que la suma esperada y contrario a la regla de unidad común. La fracción reducida exacta 5/4 sigue siendo el resultado canónico aunque también se muestre una forma mixta más legible.
Comprueba 5/4, 1 1/4 y 1,25
La división entera da 5 = 1 × 4 + 1, por lo que 5/4 se convierte en 1 1/4. Como el denominador 4 es 2², su único factor primo es 2 y el decimal termina. Escalar por 25 produce 125/100, es decir, exactamente 1,25. La estimación coincide: un medio más tres cuartos debe superar uno, y 0,5 + 0,75 = 1,25. Estas formas equivalentes aportan comprobaciones independientes, pero la aritmética exacta de fracciones sigue siendo la fuente del resultado.